Mushoku Tensei Capítulo 000

Mushoku Tensei Capítulo 000

Prólogo

Traducido por Sergio Campos a partir de la versión inglesa alojada en Baka-Tsuki.

1ª Parte

Me presento, soy un hombre de 34 años que en este momento no tiene ni casa ni empleo.

No soy nadie especial, tan solo un chico del montón, simpático y rechoncho, que se arrepiente de cómo ha vivido hasta ahora.

Aunque quiero dejar claro que tenía casa hasta hace 3 horas, siendo un NEET bastante veterano que no había salido de su habitación para nada en los últimos años.

Lo que me llevó a ser echado de casa fue que hace poco murieron mis padres, pero como me negaba a salir de mi habitación, no asistí a la reunión familiar posterior y mucho menos al funeral.

Parece que ninguno de mis hermanos se enteró de lo que me afectó la muerte de mis padres, ni los golpes y los llantos que seguramente se pudieran oír en mi casa cuando supe que no había nadie.

La cosa es, que cuando mis hermanos volvieron del funeral vestidos de luto, decidieron irrumpir en mi cuarto y me encontraron masturbándome, tras lo que se pusieron hechos una furia y me dijeron que cortaban toda relación conmigo. Les ignoré, pero mi hermano pequeño se puso a darle golpes con un bate a mi posesión más preciada, por encima hasta de mi vida…

Mi ordenador.

Viendo con mis propios ojos cómo lo rompía, me lancé contra ellos medio alienado; pero como mi hermano mayor es primer Dan en Karate, al final fui yo el que se llevó una viciosa paliza.

Lloré y supliqué penosamente pidiendo que me dejaran en paz yperdonaran, pero me echaron a patadas sin dilación y cerraron la puerta a mis espaldas, sin haberme dado tiempo ni a cambiarme de ropa.

Como pude, soporté el dolor en mi pecho (seguramente me habían roto algunas costillas durante la paliza, aunque no soy médico) y vagué dando tumbos por las calles de mi ciudad, mientras en mis oídos resonaban los reproches de mis hermanos mientras me echaban de casa.

Fueron palabras duras y muy difíciles de asumir. Mi corazón estaba completamente destrozado.

¿En qué me equivoqué? Todo lo que hice fue masturbarme viendo un vídeo porno sin censurar el día del funeral de mis padres…

¿Que debería hacer ahora…? No, mi cerebro ya sabe la respuesta a esa pregunta: encontrar un trabajo aunque fuera temporal; después un lugar donde vivir y, finalmente, comprar comida.

¿De qué forma conseguiría todo esto? Ni siquiera estoy muy seguro de cómo conseguir un trabajo. Lo único que sé es que debería de ir a Hello Work.

Aunque, y no estoy intentando presumir, tengo más de 10 años de experiencia en “no salir de casa”, ¿cómo demonios voy a saber dónde está Hello? Pero dejando eso a un lado, aunque consiguiera encontrarlo, por lo que sé, lo único que hacen es encontrarte un trabajo. Por lo que tendría que llevar mi currículum, ir al lugar indicado y realizar una entrevista. En este caso, tendría que realizar una entrevista vestido con una sudadera bañada en sudor y sangre…

Ni de broma voy a conseguir un empleo yendo de esta forma. Ni yo mismo contrataría a un tipo vestido de semejante forma… quizás podría preocuparme y comprenderle, pero no me cabe la menor dudar que no le contrataría.

¿Qué tiendas vendían los formularios para el currículum? ¿Habrá en estaciones de servicio o quizás en supermercados? Quizás en un supermercado los encuentre, pero tampoco tengo dinero para pagarlo… Además, ¿qué haré una vez consiga todo eso?

Asumiendo que tenga suerte, obtenga un préstamo del banco, compre otra indumentaria, alojamiento y mis papeles para la entrevista… creo recordar que el formulario tienes que rellenarlo con una dirección a tu nombre o al de un familiar, así que ni por esas.

Se acabó… En este instante he comprendido que mi única opción es aceptar el final…

 ·
“Hah…..”
·

Y encima se pone a llover.

Ya estamos a finales de verano, empieza a hacer frío, y esta lluvia tan fría me cala la ropa que he vestido durante adivina cuantos años, dejándome congelado.

Image: Mushoku Tensei Capítulo 000. Ya estamos a finales de verano, empieza a hacer frío, y esta lluvia tan fría me cala la ropa que he vestido durante adivina cuantos años, dejándome congelado.

·
“…… Si pudiera empezar otra vez, desde el principio…”
·

Incapaz de retenerlas, se me escapan estas palabras.

Yo no nací siendo una persona tan mezquina…

Fui el tercer varón de una familia relativamente bien avenida, junto a mis dos hermanos mayores, mi hermana mayor y mi hermano pequeño, siendo el cuarto de 5 hermanos.

Desde Primaria se me ha elogiado como una persona muy inteligente para mi edad, aunque en realidad no se me daba tan bien estudiar. No obstante, era muy espabilado y hasta era buen deportista; hasta tal punto que durante un tiempo se me consideraba hasta el más popular de la clase.

Después, ya en Secundaria, decidí unirme al club de Computación del instituto, donde me asesoré sobre revistas que consultar y el dinero necesario para montarme mi propio ordenador. Esto me hizo resaltar más a los ojos de mis familiares, que eran incapaces de entender lo que hacía al escribir cosas tan sencillas como printf(“Hola mundo”).

Pero el punto de inflexión de mi vida fue cuando entré al Bachillerato…

Bueno no. Si lo pienso bien, todo comenzó en mi último año de Secundaria, en el que me preocupé tanto en trastear con mi ordenador que dejé de lado los estudios.

Empecé a pensar que estudiar lo que me daban en el colegio era una pérdida de tiempo, sintiendo que no era útil en la vida real, y esto me llevó a entrar en el peor instituto de mi provincia/distrito, y ni así le di importancia. Pensaba que por mucho que estuviera en ese centro, sentía que no tenía nada que ver con los idiotas que me rodeaban… Pensaba que si me esforzaba de verdad, podría tener éxito en cualquier cosa que me propusiera…

Literalmente pensaba eso… Pero claro…

Todavía recuerdo el incidente que lo cambió todo como si hubiera sido ayer mismo…

Mientras hacía cola para comprar mi almuerzo en la cafetería, hubo un chaval que se coló delante mía, a lo que refunfuñé un par de frases mostrando lo injusto que estaba siendo. Supongo que lo hice por orgullo y por la actitud de Chuunibyou que tenía por aquel entonces.

Desafortunadamente, era un senpai dentro del instituto, además del delincuente más peligroso de todo el centro…

Al final, acabó dándome puñetazos en la cara hasta dejármela totalmente hinchada, tras lo que me desnudó y me ató con los brazos extendido en medio del patio; desnudo, amoratado, atado y rodeado de gente que no paraba de hacerme fotos y reírse de mí, como si fuera una estatua o algo… fotos que acabaron extendiéndose por todo el instituto como la pólvora, consiguiendo que en un solo día cayera hasta lo más bajo en el escalafón social.

Era el hazmerreír del centro… todos se reían de mí al verme, y hasta me pusieron el mote de Pollita Encapuchada

Tras el evento, no pisé el instituto en un mes, y me convertí en un hikikomori.

Al verme actuar así, mi padre y mis hermanos me dijeron las frases típicas que no piensas demasiado pero que todo el mundo repite aún sin tener ni puta idea de lo que están hablándote como ¡saca pecho!, ¡anímate!, ¡no es para tanto!, ¡sé un hombre y ármate de valor!

Pero ni aún a día de hoy, de verdad no creo que estuviera equivocado en aquel entonces.

Nadie en mi situación hubiera seguido yendo a clase. Imposible. Todos mis amigos y conocidos ya habían visto las fotos con las que me humillaron y se habían sumado a las burlas.

Y pensando así, sin escuchar lo que me dijeran en casa, continué ese nuevo estilo de vida…

Sin salir de mi cuarto, con mi ordenador y con Internet, era capaz de continuar viviendo.

Con el tiempo, influenciado por lo que veía en Internet, comencé a interesarme por distintos hobbies como ensamblar modelos en plástico pieza a pieza, pintar figuras, administrar blogs…

Mi madre siempre estuvo dispuesta a apoyarme en mis proyectos y daba la sensación de que me daría el dinero para cualquier cosa que le pidiera… quizás por verme tan animado con mis nuevos pasatiempos pensando que así saldría del bache.

Pero de cada nueva afición que descubría, me hartaba en menos de un año; porque perdía mi motivación en cuanto veía a alguien que fuera mejor que yo.

El motivo de esta desmotivación, era que veía a gente que se lo tomaba como un simple hobby, pero que eran sin duda mejores que yo… Mientras que para mí era algo más importante, ya que yo no tenía otra cosa que hacer en ese oscuro caparazón que era mi cuarto y me enrabietaba verles superarme con tanta facilidad.

No… si lo pienso bien, hasta eso era una excusa.

Como mínimo, podría haberme esforzado más en lo que hacía, por ejemplo, haberme hecho mangaka publicando webcomics aunque fueran malísimos, o convertirme en un novelista web posteando novelas en  uno de mis blogs; por mucho que no fuera ni el primero ni el mejor en acabar haciendo algo así en situaciones similares a la mía.

Pero por aquel entonces, me reía y hasta atacaba verbalmente a esas personas, burlándome de sus creaciones, viéndome como un crítico entendido, juzgando duramente a otras personas, diciéndoles cosas tan amenas como Es la mayor basura que he leído en la vida.

Y eso que lo único que había conseguido hacer yo, era simplemente perder el tiempo…

……………………………..Quiero volver.

Si fuera posible, me gustaría volver a primaria, el punto álgido de mi vida, o de vuelta a secundaria-No, incluso si fuera uno o dos años atrás en el tiempo, todavía podría hacer algo entonces, porque, aunque en aquel entonces me diera por vencido al menor contratiempo, podría volver a empezar y cambiar mi vida lo suficiente, aunque simplemente parta de ese punto de partida…

Si me esforzara al máximo, aunque no me convirtiera en el mejor, podría llegar a ser un profesional y ganarme la vida…

·
“……”
·

¿Por qué no hice nada hasta ahora?

En aquellos momentos tuve mis propios logros con los que me entretenía, incluso estando encerrado en ese cuarto; frente a mi ordenador hubiera sido capaz de progresar de un modo a otro con todo lo que era capaz de hacer… quizás no hubiera llegado a ser el mejor, pero podría haberme quedado en un modesto puesto intermedio en alguno de los hobbies que fui probando…

Manga, novelas, juegos, o incluso programando; si me hubiera esforzado de verdad, debería de haber sido capaz de conseguir pequeños avances, aunque ni hubiera sido capaz de convertir esos avances en dinero…

Bueno, es igual. Ahora ya no importa.

Nunca me he esforzado. Aunque volviera al pasado, seguramente volvería a cometer los mismos errores o acabaría atorándome en el mismo problema; acabé de esta forma porque fui incapaz de sobreponerme a las dificultades que muchos otros sí pudieron…

·
“¿Hm?”
·

Oigo voces a lo lejos, como gente discutiendo; aunque con esta lluvia soy incapaz de entender nada.

¿Por qué estarán discutiendo en mitad de la calle con la que está cayendo? Bah, paso… no es mi problema.

Pero aunque intentara convencerme a mi mismo, mis curiosos pasos me llevaron directo hacia las voces.

·
“—- ES POR ESO QUE TÚ—-“

“PERO SI TÚ ERES QUIEN—–”
·

En mi campo de visión aparecieron lo que parecía una discusión de pareja entre 3 chavales de instituto; 2 chicos y una chica. Los chicos llevaban puesto el ya poco popular Gakuran, mientras que ella llevaba un Seifuku (Ref. Gakuran-Seifuku).

Diría que el harem inverso se le ha descontrolado a la chica…

El más alto de las chicas estaba en una intensa discusión con la chica, mientras el segundo chico intentaba mediar en la conversación, aunque le estuvieran ignorando completamente.

Por algún motivo, la escena me recordó a algo que me pasó cuando era pequeño; concretamente, a una amiga de la infancia que tuve en primaria.

La chica podría decirse que era bastante mona, algo así como la 4ª o 5ª chica más atractiva de la clase. Era miembro del club de atletismo y tenía el pelo corto; era lo suficientemente guapa como para hacer que 2 o 3 personas de cada 10 que la vieran se giraran prendados. Aunque yo, por aquel entonces, estaba muy entusiasmado con un anime en particular y creía que las chicas en el club de atletismo debían de ir con coleta, y como mi amiga no la llevaba, era incapaz de verla tan mona como en realidad era (Ref. Atletismo).

Igualmente, vivíamos cerca y con frecuencia coincidimos en la misma clase durante la primaria, por lo que a menudo nos volvíamos juntos a casa; charlamos varias veces y también discutimos en alguna ocasión.

Es una lástima, en la actualidad, con tan sólo escuchar “primaria”, “amiga de la infancia” y “club de atletismo” en la misma frase es suficiente para poder pajearme unas 3 veces.

Por cierto, escuché que esta amiga de la infancia se casó hace 7 años, rumor que oí de mis hermanos mientras charlaban en el salón de casa.

Nuestra relación no era mala, éramos hasta capaces de hablar cómodamente entre nosotros, ya que nos conocíamos desde hacía años. No creo que le gustara, pero si hubiera estudiado y entrado al mismo instituto que ella, o si me hubiera incorporado al club de atletismo, con mi facilidad para los deportes en aquellos tiempos, creo que hubiera activado alguna bandera con ella (Ref. Flag).

Si me hubiera declarado, quizás hasta hubiéramos estado saliendo, podríamos haber flirteado y discutido como el trío de delante, es posible que incluso hubiéramos tenido algún recuerdo rosado en una clase vacía después de clase… ¿de qué eroge he sacado ese escenario?

Ahora que lo pienso, estoy delante de un grupo de malditos riajuus. Asco de suertudos, desapareced de mi vista…… ¿Eh…?

En ese preciso instante, unas luces llamaron mi atención y pude observar como un camión estaba dirigiéndose directamente hacia el trío de adolescentes sin reducir su velocidad. Fijándome detenidamente, pude incluso ver como el conductor se encontraba tumbado sobre el volante, aparentemente dormido.

También observé que el trío  no se había dado cuenta del camión que se les acercaba, quizás por el ruido, quizás por lo inmersos que estaban en su discusión.

·
“¡¡C-c-c-Cuidado!!”
·

La temblorosa y casi inexistente voz que dejé escapar fue ahogada por la lluvia.

Intenté avisarles alzando la voz, pero hacía 10 años que no gritaba tanto, por no hablar de que el frío y el dolor en mis costillas hizo que mi voz ni tuviera fuerzas para salir.

Debía salvarles, era mi obligación, pero al mismo tiempo pensé:

¿por qué tendría que hacerlo?

Tuve la corazonada de que si no lo hacía, me arrepentiría 5 segundos después; me arrepentiría enormemente si viera a esos tres ensangrentados y destrozados por el camión, y que acabaría sintiéndome culpable por no salvarles. Y por ese motivo, quería salvarles.

De todas maneras, es probable que no tardaría en morirme de hambre tirado en medio de la calle; para acabar así, prefería morir sintiéndome mejor, al menos en lo que me queda de vida, no quiero volver a arrepentirme de mis malas decisiones.

Corrí dando tumbos en su dirección.

Mis piernas no se movían como quería, imagino que por no usarlas mucho en estos últimos 10 años; era la primera vez en mi vida que deseé haber hecho más ejercicio. Las costillas rotas se me clavaban causándome un dolor insufrible, molestándome a cada paso; también fue la primera vez en mi vida que deseé haber tomado más calcio para haber fortalecido mis huesos.

Dolía… Dolía tanto que no podía correr; y aún así corrí, usando todas mis fuerzas para forzar a mi cuerpo a moverse hacia ellos.

El chico con el que discutía por fin se dio cuenta del camión, y abrazó a la chica intentando protegerla; el otro chico sin embargo, estaba de espaldas al camión y solo se sorprendió al ver lo que su supuesto amigo hizo, sin saber que un camión se dirigía hacia ellos.

Alargando la mano conseguí agarrar al chico despistado y tirar del cuello de su camisa sin ningún miramiento; lanzándolo con todas mis fuerzas hacia atrás. Como si el tiempo se medio detuviera, pude ver por el rabillo del ojo como caía en el borde de la calle, fuera de la trayectoria del camión.

Bien, faltan dos.

En lo que terminé de pensar esto, el camión ya se encontraba frente a mí.

Mi intención era salvarles desde un lugar seguro, pero cuando tiré del primer chico, el retroceso me hizo ir hacia delante, y casi ocupar su lugar, por no hablar de que por la forma tan poco segura con la que forcé mi cuerpo a correr, el propio ímpetu de mi carrera me hizo ser impulsado hacia delante; no habría podido frenar ni aunque quisiera.

Pude notar una luz a mi espalda el momento en el que fui golpeado por el camión.

¿Acaso es este el famoso flashback antes de morir…? ¡¿Ya está?! ¡¿Se acabó?! ¡Ha sido demasiado rápido, no pude ver nada en tan poco tiempo! ¿Tan poco hice en mi vida que el flashback fue instantáneo?

Tras ser golpeado por el camión, que seguramente pesaba 50 veces más que yo, volé hasta chocar contra una pared de cemento.

·
“¡Puhh…..!”
·

El aire de mis pulmones fue expulsado completamente en un espasmo, por no hablar de que mi cuerpo exigía oxígeno tras el esfuerzo realizado, por lo que aunque todavía no estuviera muerto, era incapaz de pronunciar palabra.

Vaya… quizás mi exceso de grasa me haya salvado la vida…

Pero justo cuando pude pensar esto mientras intentaba recuperar el aliento pude ver de nuevo el camión frente a mis ojos y el impacto me aplastó como un tomate al quedar atrapado entre las ruedas y el asfalto.

Fin de Mushoku Tensei Capítulo 000

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